martes, 8 de mayo de 2012

Descubrimientos, Nº 1: Nicolai Obukhov (1892- 1954)

Internet a pesar de toda la adicción que produce y la consiguiente pérdida de tiempo a la que da lugar también es un "lugar" en el que puedes encontrar de todo. Estas entradas que denominaré "descubrimientos" simplemente estarán dedicadas a compositores poco conocidos (al menos por mí) y que en algunos casos he encontrado por casualidad.
Voy a comenzar con Nicolai Obukhov, un compositor al que desconocía hasta hoy mismo. Comenzaré con música para piano (él era pianista), y la obra que he elegido es Revelation, una serie de 6 piezas de 1915. Ya el título, con sus resonancias no sé si decir teosóficas o místicas, por sí solo recuerda bastante a Scriabin, y si escucharais la música sin saber el autor probablemente lo confundiríais. También si ojeamos la partitura, se ve que las indicaciones son típicamente scriabinianas, encontramos expresiones tales como "imperieux", "déchirant"... nada raras en las partituras del anterior. En fin, si queréis algo de información sobre su vida, bastante curiosa por otra parte, aquí os dejo el enlace a wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Nikolai_Obukhov

Sin más, os dejo el vídeo:


Este señor fue también un pionero en el uso de instrumentos electrónicos, en su caso, un instrumento parecido al theremin llamado "croix sonore" (http://en.wikipedia.org/wiki/Croix_Sonore), para el cual compuso mucha música, y al que vamos a tener el placer de escuchar ahora en la siguiente obra: Las Four Balmont Songs, 4 canciones sobre textos del poeta ruso Konstantin Balmont, encuadrado dentro de la corriente simbolista, y a cuyos textos puso música también Stravinsky (en la cantata Zvedoliki, o Le roi des étoiles, muy recomendable)

Ejemplar de Croix sonore que se encuentra en la Cité de la Musique de Paris.
Si escucháis la obra completa, podréis observar que incorpora también otro tipo de sonidos no muy convencionales tales como silbidos, o gritos de la cantante (algo que ahora quizás no nos parezca tan extraño, pero realmente no era muy usual en la época). Los títulos de los poemas, originalmente en ruso, son los siguientes:
1- Je t'attendrai (1913)
2- N'attends rien (1913)
3- Le Sang (1918, subtitulado "Poème Lithurgique")
4- Berceuse d'un Bienhereux au chevet d'une Morte (1918, subtitulado igual que el anterior)



(La partitura se encuentra fácilmente en internet, en "reducción" para piano. Escribo "reducción"  porque hay algunos acordes que piden el auxilio de apéndices ajenos a las manos para poder tocarse completos)

Finalizaré con una obra para orquesta del año 1946, Troisieme et Dernier Testament. Sinceramente, hay algunas sonoridades que me recuerdan bastante a Messiaen (más o menos a partir del primer minuto, lo "estropean" los cantantes) Ahí va:



Y esto es todo por hoy, espero que os haya gustado por lo menos la mitad que a mí.

2 comentarios:

  1. Unos descubrimientos musicales muy interesantes, Juanma. La de música que nos queda aún por escuchar.

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  2. Y tanto... y algunos parecen ser desconocidos simplemente por haber coincidido en el tiempo con otros autores que los han dejado a la sombra, no ya porque su música no estuviera bien hecha o no fuera interesante.

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