jueves, 26 de diciembre de 2013

"Una orquesta de niños contra la marginalidad"

Hoy me apetece compartir con vosotros esta noticia que leí en el periódico hace un rato y que "me ha tocado la patata" (en palabras de una amiga mía)


Me gustaría extraer algunos párrafos que concuerdan con mi forma de pensar al respecto: 

"La sociedad ha olvidado, sostiene, "ese trabajo lento, concienciado, en el que todos formamos parte de un gran engranaje y todos somos prescindibles, pero también imprescindibles. No tenemos arraigado el sentimiento de colectividad porque nos han educado para que no lo esté, para que no nos sintamos identificados con lo que está pasando en el colectivo, llámese orquesta o llámese sociedad. 'No pasa nada porque yo no vaya estos tres ensayos de la orquesta', puede decir uno. 'No pasa nada porque yo no vaya a votar', dice otro. Y nos olvidamos de que lo que salga de ahí es también producto de uno mismo", exclama."

"Por eso, Brito, que creció viendo el impacto social que tenía el trabajo de su padre con diversas formaciones corales, se decidió un día a actuar. "La idea era intentar hacer llegar una cultura musical mal entendida como de élites a toda la sociedad. Hacer algo de mayorías para las mayorías"

Y lo que dice en referencia a Gustavo Dudamel, o más bien a la apreciación que se hace de su éxito (bien merecido por otra parte), como si eso fuera el único logro o el más importante del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela:

"Es una forma bastante simplista que tiene la sociedad de valorar los proyectos. Es decir, cuando aparece en escena una estrella, un líder. Entonces es cuando algunos le ven sentido. Pero la riqueza de aquello no está tanto en el éxito de Dudamel como en la integración social, la participación ciudadana y el cambio de mentalidad de la gente, en cómo se amplían las miras en cuanto el acceso de la cultura a un pueblo"

En general me parece muy recomendable leerlo, y ojalá surjan muchos proyectos así, que aunque no necesariamente den lugar a instrumentistas profesionales ayudan mucho a acercar la música a gente que quizás de otra manera no podría acceder a ella.

martes, 24 de diciembre de 2013

Entrada navideña de 2013

Aunque es una grabación cutrecilla (y en este caso no dispongo de otra mejor), no puedo evitar poner por aquí un arreglo para banda que hice del popurrí de villancios de hace un par de años (está también por aquí, era para grupo de clarinetes). Como veréis la peculiar colocación de la cámara es totalmente lamentable, pero como el editor de Youtube no me deja cambiar la imagen esto es lo que hay. Una persona con un mínimo de decencia no lo hubiera subido o al menos hubiera editado el vídeo convenientemente con imágenes más o menos cursis. No tengo medios técnicos para eso.


Con esto aprovecho para felicitar las fiestas a quienes tengáis a bien pasar por aquí (a los demás no)

Podréis ver que aparece en cierto momento Adeste fideles (al principio un poco mezclado con Campana sobre campana), pues es curioso que Mr. Youtube me dice que eso es contenido de terceros... No sé desde cuando Adeste fideles tiene derechos de autor ni quiénes son los terceros esos, pero que estén tranquilos, que yo no me estoy lucrando a costa suya ni mucho menos. Todos los demás villancicos, exceptuando Noche de paz son populares (de origen andaluz quizás, pero no me atrevo a afirmarlo)

sábado, 21 de diciembre de 2013

Suite para guitarra (Chacona, Intermedio y Danza)

Para mí una de las cosas más maravillosas (no se me ocurre otra palabra menos cursi) que tiene ocuparse de esto de componer es ese intercambio de ideas y conocimientos que se da al trabajar con buenos instrumentistas. Y atención, cuando digo buenos instrumentistas no digo esos que son más solventes técnicamente o tienen "más dedos"... de esos los hay a patadas, pero pocos se interesan por tocar música hecha por gente de su círculo y/o compañeros de estudios. Está estupendamente eso de tocar una y otra vez el mismo concierto para violín de Beethoven, por decir algo pero ¿por qué encerrarse en un repertorio que ya otros han interpretado antes miles de veces y tan bien? que si, que Beethoven es mucho Beethoven, y yo soy un patata, pero bueno... ¿y qué? Conmigo puedes almorzar amigablemente, Beethoven hace un par de siglos que ya no se deja.

Ya digo, que es una suerte encontrarse de vez en cuando con gente que no piensa así y que no sólo se limita a tocar el repertorio básico de un instrumento, sino a ampliarlo y probar cosas nuevas. Ese ha sido nuestro caso con el guitarrista Juan Antonio Núñez (Y digo nuestro porque esto también incumbe a mi compañero Antonio Carretero, como veréis abajo) Aquí va su blog: http://juanantonionunez.wordpress.com/

Esta colaboración surgió a raíz de una reducción pianística de la parte orquestal de un concierto para guitarra que le hicimos entre Antonio Carretero y yo. Nos dijo que le escribiéramos algunas piezas, que él las tocaría y su petición no cayó en saco roto. Antonio escribió sus Cinco piezas para guitarra (en cuanto las suba a su blog la enlazo por aquí) y yo la siguiente Suite para guitarra, que pondré ahora en 2 grabaciones, una hecha con el móvil (la única ventaja que tiene es que vemos al guitarrista en acción) y otra hecha con una grabadora y por consiguiente la calidad del audio es muy superior a la del anterior.

En este caso la colaboración de Juan Antonio ha ido más allá de simplemente ser el aséptico receptor de unas partituras y limitarse a tocar lo que le ponen por delante. Dado mi desconocimiento de la técnica de la guitarra (me sé 4 acordes y un par de estudios sencillos, pero eso no es suficiente ni mucho menos) fue necesario que nos viéramos en varias ocasiones para probar digitaciones y formas de producir el sonido distintas y contrastar ideas. En el caso de la partitura de Antonio, que yo también he seguido muy de cerca, ha sido exactamente igual, habiéndome enriquecido la experiencia de esas charlas conjuntas tanto como las relativas a mi propia pieza. En resumen, ha sido un gustazo trabajar con él, y hablando por los dos, puedo decir que estamos deseando repetir.

Sin más ahí van 2 vídeos. Están grabado en un concierto en la Casa de la Cultura de Alcalá del Río (Sevilla):


En este 2º vídeo, la calidad del audio es muy superior (sé que podría haber sustituido el audio, pero carezco de medios para tal cosa):


Por último copiaré aquí el prefacio y un poco de análisis de las 3 piezas:

El orden de composición no se corresponde con el orden dentro de la obra. La primera que escribí fue la chacona. Al quedarse corta la chacona decidí hacer otra pieza, y fue la Danza. Después por sugerencia de su dedicatario escribí el Intermedio, que sirve para unir las dispares piezas que ocupan los lugares extremos.

Breve reseña de las tres piezas:

El fin de esta reseña analítico/anecdótica es por una parte ver cómo está planteada cada pieza por separado y por otra cuál es la relación de cada una de ellas con las otras dos.

I-Chacona:

Surgió improvisando con la guitarra, tocando un bajo ostinato. Decidí afinar la 6ª en Mib y resultó el siguiente bajo, sobre el que fui más o menos improvisando los primeros compases de la melodía:


De los intervalos de 4ª aumentada y justa de este bajo y de las segundas menores que forman el tema inicial están construidas gran parte de las melodías y acordes que forman la pieza al completo (en parte también por ser intervalos sencillos en la guitarra y aprovechando la scordatura de la 6ª cuerda)

La forma de esta pieza es sencilla, cada uno de los 3 períodos que la forman está separado por un silencio. En el 3º de ellos el bajo es variado rítmicamente, y la melodía asciende al punto culminante de la pieza, para después descender y finalizar con la melodía inicial.

El hecho de escribirla en dos pentagramas busca simplemente la claridad de lectura.

II- Intermedio:

Es la última de las piezas que escribí, y como dije antes la razón fue que la Chacona y la Danza no funcionaban por sí solas como una única pieza y no casaban bien del todo.

Con ese fin de servir de “pegamento” este movimiento aglutina elementos pertenecientes a las dos piezas que lo circundan, comenzando por el quintillo inicial, extraído literalmente del período 3 de la Chacona:



Los colores simplemente están para mostrar la estructura a 2 voces subyacente, que coincide con la del final de la chacona (melodía doblada por cuartas aumentadas), y que para mayor claridad podemos ver en la siguiente imagen:


En esta pieza para mí es importante diferenciar el quintillo del motivo de corcheas a contratiempo en 6/8 o 9/8. Los quintillos han de ser flexibles, casi cadencia, pero los grupos de 2 corcheas deben ser estrictos en tempo y diferenciarse también tímbricamente (pizz.) del motivo anterior. Ese diseño de 2 corcheas aparece luego en la Danza, pero no podemos olvidar que proviene del bajo de la 3ª sección de la Chacona.
Ambos elementos se desarrollan ampliándose hasta llegar a una sección de tiempo libre, de carácter declamatorio y lamentoso, como si en la música pasara algo muy importante. Dicha sección es una variación del tema de la danza, formado exclusivamente por segundas menores (al igual que el tema inicial de la chacona, del cual se deriva).
Comparación entre la cadencia de este movimiento y el tema de la Danza:


He señalado con colores cada motivo con su “equivalente” en la otra pieza. Podemos observar que el acorde que subyace, en rojo, es también similar, aunque más lleno y quizás menos claro en la Danza.
(Yo veo de todas maneras una diferencia, y es que en el Declamado, la melodía pivota sobre la nota Mi, y en la Danza sobre la nota Fa)

Esta sección llega a su anticlímax en las 2 cuerdas más graves de la guitarra, ff. Tras ella hay varios arpegios descendentes elegidos más por su sonoridad que por otra cosa. La pieza acaba con un recuerdo de su inicio, que nos sirve de enlace con la pieza siguiente.

III- Danza:

Ésta fue la segunda pieza del grupo que empecé a escribir, y también surgió de una improvisación pero no a la guitarra sino al piano, en este caso en un rato libre mientras trabajaba en el conservatorio en Málaga.

La forma de la pieza es ternaria, si lo representamos por letras sería algo así: A- B- A1- CODA

La Sección A alterna partes basadas en el acorde inicial (pudiera considerarse una inversión del acorde Prometeo de Scriabin, mirar imagen anterior) y otros similares, con otras partes basadas en la sonoridad de las cuerdas al aire típica de la guitarra (es decir, sustituyendo el intervalo de 4ª aumentada que hay entre la 6ª y 5ª cuerda por una 4ª justa)
Es importante hacer notar en la transición (compases 49 a 60) los dos procesos que se llevan a cabo alternadamente, un tema desaparece (se acorta, disminuye, sin variar el tiempo) y otro se va haciendo cada vez más importante (crescendo y rallentando). Por tanto, ambos temas deben ser diferenciados tímbricamente y dinámicamente de manera que se entienda la idea. El tema que crece enlaza con la sección B.

La Sección B (Comme dans les jardins d'Espagne) se basa como su propio nombre indica en una cita de Noches en los Jardines de España, de Manuel de Falla. ¿Cuál es la razón de traer esta obra aquí? Sencillamente que me encanta esa obra y quería hacerle un pequeño homenaje a ella y su autor. No obstante, la cita se justifica sola sin necesidad de explicar eso, gracias a que tanto el tema de Falla como casi todos los temas que aparecen a lo largo de mi pieza se basan en movimientos de 2ª menor (comparémoslo con el tema inicial de la Danza)
Dicha melodía, armonizada siguiendo a Falla casi literalmente (no es igual) se repite variada y añadiendo un sencillo contrapunto en notas picadas. Esa segunda repetición nos conduce a la reexposición (A1) pasando por una cita de la Marcha Radetzky (en este caso algo más forzada y menos clara, pero también justificada por el uso, y abuso, de las segundas menores)

La Reexposición (A1) no comienza directamente desde el inicio del tema, sino desde lo que sería el compás 17 de la pieza (ya que la transición se basa en el inicio del tema, no es necesario repetirlo). Los motivos rítmicos son transformados de forma más patente que antes mediante diversos procedimientos, como la adición de puntillos, silencios, acortamiento de compases, hemiolias, grupos de valoración especial, etc. simultáneamente con una aceleración del tempo, con el fin de llegar al clímax de la pieza en el compás 143.


La CODA se divide en 3 secciones, la 1ª extraída casi literalmente de la Chacona, la 2ª es un reflejo desvaído de A y finalmente una última cita de B, “recuerdo” de los jardines de España.

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Para acabar, por si alguien no conoce Noches en los jardines de España, aquí va un vídeo muy recomendable (lo que he tomado prestado es a partir del minuto 1'07", la primera intervención del piano)


El fragmento en cuestión: 


 Y esto es todo, pronto volveré con más.

martes, 26 de noviembre de 2013

Una colección de arreglos de La Consagración de la Primavera

Este año, al que le queda poquito para acabarse, se cumple el centenario del estreno de Le Sacre du Printemps, 1913, pero no es esa la razón de esta entrada... la podría poner el año que viene igualmente.



En esta ocasión me vais a permitir que me enrolle un poco. Yo funciono por picás: desde que la música forma parte de mi vida ha habido épocas en las que me ha dado por determinados compositores, y eso se ha materializado en que a lo mejor me paso semanas o meses escuchando y rebuscando música, partituras y leyendo textos relativos a ellos hasta la saciedad. Es fácil adivinar algunos de esos compositores echándole una ojeada a este blog. Uno de ellos, aunque aún no ha aparecido mucho por aquí es Igor Stravinsky, para mí uno de los más grandes del siglo XX.

Stravinsky nació el 5 de junio de 1882 en Oranienbaum (actualmente Lomonosov, aquí: http://www.saint-petersburg.com/lomonosov/index.asp). Desde pequeño tuvo contacto con la música, al ser hijo del primer bajo de los teatros imperiales, pero es gracioso que tal como nos cuenta en Crónicas de mi vida una de sus primeras experiencias musicales fuera la siguiente que no me resisto a copiar:
Me hallaba en el campo, donde mis padres pasaban los veranos con sus hijos, como la mayoría de gente de su estrato social. Un campesino voluminoso estaba sentado en el extremo del tronco de un árbol. Un olor penetrante a resina y a madera cortada acariciaba el olfato. El campesino vestía únicamente una camisa corta de color rojo. Sus piernas desnudas estaban cubiertas de un pelo rojizo, y calzaba unas sandalias hechas de corteza. Su cabeza, poblada de un cabello recio tan rojo y espeso como su barba, no tenía un solo pelo blanco, aunque se trataba de un anciano. Era mudo, pero emitía unos fuertes chasquidos con la lengua y los niños lo temían. Yo también. No obstante, nos podía más la curiosidad. Nos acercábamos a él y entonces, para entretener a los niños, empezaba a cantar. Este canto se componía de dos sílabas, las dos únicas que sabía pronunciar, desprovistas totalmente de sentido pero que hacía alternar con un movimiento muy vivo y una destreza increible. Acompañaba este cacareo de la siguiente manera: apretaba la palma de su mano derecha bajo su axila izquierda y, con un gesto rápido, movía el brazo izquierdo apoyándolo sobre la mano derecha. Así conseguía que de debajo de su camisa surgieran una serie de sonidos dudosos aunque de buen ritmo y que eufemísticamente podrían denominarse "besos de nodriza". Yo me pirraba por esta música y en casa me dedicaba a imitarlo con mucha concentración. Lo hacía tanto y tan bien que llegaron a prohibirme aquel acompañamiento de "besos de nodriza" tan indecente. Así que me quedé con las dos tristes sílabas y el ritual perdió todo su atractivo.
En segundo lugar menciona los cantos de las mujeres del pueblo vecino, que él también solía imitar con gran precisión y por ello le felicitaban en casa. Pero no me negaréis que eso es más mainstream y tiene menos gracia que la historia del canto del campesino con su acompañamiento de pedorretas. Por cierto, siempre que leo ésta historia me acuerdo del jardinero del colegio de los Simpson. ¿Qué tiene que ver esto con La consagración de la primavera? nada, pero es divertido.

Arriba tenemos el ballet con su coreografía original (que por cierto me encanta), pero aquí voy a poner otra coreografía de las muchas que rulan por youtube:


Hay muy buenas grabaciones de esta obra por distintos directores y orquestas, soy incapaz ahora mismo de decidirme por una en especial así que pasaré a los arreglos e instrumentaciones a que ha dado lugar (hay más, alguno nefando...). El primero debe ser el que hizo el propio Stravinsky, para piano a 4 manos:




De este mismo arreglo para piano a 4 manos con las variantes necesarias (que quizás se hiciera para usarse en ensayos del ballet, sin la orquesta) pienso yo que se sacaría el arreglo para órgano a 4 manos (y 4 pies) que podéis disfrutar un par de entradas más adelante, pero no puedo probar esta hipótesis ya que no tengo la partitura del arreglo para órgano: https://youtu.be/tjm2y7POBCg

Continúo con los arreglos para piano, en este caso para piano solo:


Si, alguien (Sam Raphling, al que no tengo el gusto de conocer) se entretuvo en hacer un arreglo para piano solo, aunque la verdad es que a veces, no se reconoce mucho (por ejemplo, en el 3'11", qué acorde de Lab mayor más hermoso... y qué poquito se parece eso al jaleo que debería sonar ahí realmente) Aún dejándose un montón de notas fuera no deja de tener su gracia.

Sin salirme de la música para piano, voy con un arreglo más parecido a la realidad, uno para 4 pianos, que no suena para nada mal:


Agregamos percusión ahora, el siguiente arreglo es para 4 pianos y percusión, y si añadimos el coro tenemos la orquesta de Les Noces (Para quien no conozca esta obra: http://youtu.be/y0ls0lctOS4) Ahí va:

(Aquí debería haber un vídeo... pero desapareció)

Pues creo que con esto hemos agotado las combinaciones posibles de pianos para tocar esta obra. A mí la verdad es que las versiones pianísticas me resultan un poco como música "en blanco y negro", todo muy clarito, pero carente de color.

La siguiente versión es la última que esperaba encontrar de una obra de estas características, una versión para 3 guitarras... No obstante es interesante desde el punto de vista instrumental y revela que el que hizo el arreglo conoce su instrumento. Carecen obviamente de la potencia de 4 pianos y por supuesto de su tesitura, pero hay que reconocer que la guitarra es un instrumento del que se pueden sacar muchos colores distintos:


Por supuesto que hay versiones para banda de música, pero no sé por qué no encuentro ninguna que me parezca decente ahora mismo (recuerdo haber escuchado en la radio hace años una interpretación por una banda de música valenciana, creo, que si estaba bastante bien)

Finalizaré con un arreglo que me sorprendió bastante por lo verdaderamente bien que está hecho y por lo absolutamente bien que está tocado, es una transcripción para 13 saxofones y percusión, pero escuchándolo sin ver el vídeo cualquiera diría que ahí se escucha el fagot del principio, clarinetes... Ahí va el enlace:  http://youtu.be/YtrCvdH_Alk 

Y con ésto hemos tenido suficiente consagración de la primavera por hoy (y por unos pocos días)

Pues no, añado un arreglo más que me han recomendado aquí abajo en los comentarios. Es el más curioso de todos con diferencia, no solo por el resultado sonoro... sino por el trabajazo de arreglar, tocar y montar luego el audio y el vídeo que habrá tenido que tomarse este señor (está completa, solo hay que buscar un poco): 
(Aquí también hubo otro vídeo que desapareció por causas desconocidas...)

jueves, 21 de noviembre de 2013

Souvenir de Barcelona, divertimento con apariencia de pasodoble

El aliciente para escribir esta piececita fue un concurso de composición de pasodobles que había en Soria, y al cual la mandé en su versión original para banda de música. Posteriormente hice varias reducciones, una para piano a 4 manos y esta que tenemos aquí. Evidentemente no me comí una rosca en el concurso, pero tampoco es que me importe demasiado, la hice porque me apetecía y aquí está.
Una cosa que suele llamar bastante la atención es el título (mucha gente me pregunta porqué se llama así). No entiendo qué es lo que asombra de él, la razón es simplemente que escribí esta pieza con un portaminas y un cuaderno que compré en Barcelona (y el tema de la copla 1 se me ocurrió andando por el Mare Magnum) pero ya está. Si hubiera comprado el cuaderno en Santander, sería "Souvenir de Santander". Es así de simple y de prosaico.

La escucharemos en un arreglo para quinteto de clarinetes (aunque somos 6). Está recién sacadita del horno, acabamos de tocarla, en un concierto en la Iglesia de Santa María la Mayor de Pilas. El grupo es el "Ensemble de clarinetes Santa Cecilia", y la actuación es dentro del marco de los conciertos que tienen lugar en Pilas para celebrar esta festividad (y que culminan este viernes con el certamen de bandas, del cual confío en poder poner vídeos). El sábado es la recogida de los nuevos músicos de la banda y con eso se acaban nuestras fiestas. En definitiva, para mí son unas fechas muy señaladas desde que estoy en la banda (desde 1996 cosa así)

Ahí va el vídeo (pronto iré subiendo el resto del concierto, con el beneplácito de mis compañeros):


(Yo soy el delincuente que perpetra los chillidos iniciales del requinto... empecé una mijita nervioso pero salí bien del paso)

Quité el subtítulo de "pasodoble" porque aunque conserva el carácter de ese tipo de música (o eso creo) me parece que no lo es, más bien tiene "apariencia de pasodoble".
Formalmente es un rondó, con su estribillo y varias coplas, quedando así (especifico también las regiones armónicas por las que pasa, pero sin profundizar demasiado):

- Estribillo (Re frigio) 
- Copla 1 (Re frigio) 
- Estribillo' (Re frigio/V de Sol Mayor) 
- Copla 2 (Sol Mayor) 
- Estribillo" (Sol Frigio) 
- Coda (Sol Mayor): usa el tema del estribillo en el bajo, y los temas de las coplas 1 y 2 superpuestas.

Esto es todo, pero no pienso acabar sin darle las gracias a mi amiga Laura por grabar el concierto entero.

Postdata: pongo aquí otra grabación, más fiel al original, aunque se grabó en un ensayo. En este caso es una versión para flauta, 4 clarinetes, 3 saxofones y clarinete bajo:

jueves, 7 de noviembre de 2013

Descubrimientos, Nº9: Jean- Pierre Leguay

Andaba escuchando este concierto de Olivier Latry: http://youtu.be/C6yc3HV55tE (en el cual podéis escuchar también música de Louis Vierne y un arreglo maravilloso de La consagración de la primavera para órgano a 4 manos (y 4 pies), y a la mitad más o menos me sobresalté por la cualidad extrañamente "electrónica" de lo que escuchaba. Fui a ver qué obra era y gracias a eso descubrí a este señor, Jean- Pierre Leguay (id al minuto 21'40" del vídeo)

Por lo pronto, ahí va su página, para que lo conozcáis mejor: http://www.jeanpierreleguay.com/

No he encontrado en Youtube mucha más música exceptuando alguna de sus improvisaciones, así que la de hoy será entrada cortita (hasta que aparezcan más cosas y pueda subir más)

martes, 29 de octubre de 2013

Stockhausen para niños de colegio.

El otro día dando una vuelta por Youtube encontré el siguiente vídeo, que me encantó: https://youtu.be/pPiqdXuQkGY

Stockhausen tiene cosas que para mí son un auténtico tostón, otras no tanto, pero no es la música en sí lo que me llama la atención del vídeo, sino la iniciativa de este clarinetista y los docentes de estos niños, que me parece muy interesante y digna de tener en cuenta.

En su momento yo estudié Magisterio Musical en la universidad, pero ni he ejercido la docencia en un colegio (exceptuando los meses de prácticas, que no son más que un pequeño contacto con la realidad) ni tengo mayor interés en el asunto, no tengo vocación para eso ni me interesa. Eso se lo dejo a quienes de verdad les guste, sólo una vez me presenté a oposiciones de Primaria, y no creo que lo vuelva a hacer.

Lo más importante que me quedó de la carrera, a mi parecer, es el respeto que me dejó eso por la profesión docente, en general. No descubro nada si digo que musicalmente no me aportó demasiado, no me iban a enseñar nada que no hubiera aprendido en el conservatorio (exceptuando por supuesto lo que se debería aprender en Magisterio, es decir, a enseñar)
Supongo que la razón de eso es que mucha gente se metía en Magisterio Musical sin ser músicos, y no tenían unos conocimientos mínimos de solfeo o de algún instrumento, y que por eso tenían que aprenderlos allí mismo. Eran libres para hacerlo, si de verdad les gustaba. Pero para mí, y otros muchos en mi situación, aquello fue una pérdida de tiempo ¿Para qué me servía solfear lecciones con negras y corcheas si ya sabía hacer eso desde varios años antes? más me hubiera valido que se centraran en enseñar cómo enseñar ese tipo de cosas a los niños (o incluso los no tan niños).

Volviendo con Stockhausen y los niños en general, este vídeo y algunas circunstancias de mi vida diaria me hacen plantearme que tratamos a los niños (y al público en general) como si fueran tontos.
En el caso particular de los niños, ellos no tienen prejuicios, no opinan que la música de Mozart es "expresiva" y "profunda" y que la de Grisey "no dice nada" (por ejemplo, eso son opiniones más o menos literales de estudiante de grado profesional de conservatorio), eso son cosas que los adultos nos encargamos de enseñarles a base de repetirles siempre la misma música y tópicos que realmente no significan gran cosa. Quiero decir básicamente que están limpios de ideas preconcebidas y lo aceptan todo por bueno, siempre y cuando no nos esforcemos nosotros en que sea al contrario. Nuestra poca costumbre de escuchar cosas nuevas y abrirnos a otras músicas se la imponemos desde pequeños, como si sus mentes a medio formar no estuvieran capacitadas para escuchar más que la Primavera de Vivaldi, la Marcha turca de Mozart... y peor aún, ni siquiera completas, a trocitos, como si mostráramos una foto de la Giralda de Sevilla en la que sólo apareciera el Giraldillo, porque nos parece más simpático que la torre entera, y dijéramos a los niños que eso es la Giralda.

Luego nos extrañamos de que esos mismo niños, ya adultos renieguen de la música y la consuman sólo para conducir, para mover el esqueleto en fiestas o evitar silencios incómodos con algo de ruido de fondo. Eso si, todos han escuchado alguna vez en su vida el principio de Eine Kleine Nachtmusik, la quinta sinfonía de Beethoven, o el Aleluya de Haendel, todos fuera de contexto y transformados en una caricatura de sí mismos...

Éste vídeo en cierto modo demuestra que se pueden hacer las cosas de otra manera. ¿Hay que presentar la música en un formato distinto al del concierto? ¿hay que vestir al intérprete de arlequín o lo que sea? Pues se hace, si es necesario. Pero sobre todo creo que de alguna manera hay que hacer partícipes activos a los niños. Ver al clarinetista ya de por si estaba bien, pero el añadido de que los niños creen su propia partitura y el músico la interprete ante ellos, le da un punto más a su favor, pues hace que los niños ya no se limiten a ser meros consumidores de música, sino que sean creadores de algo. Y para mí, el hecho crear algo, ya sea un dibujo, música, un poema, un cuento... sea lo que sea, y aunque el resultado sea una soberana mierda, te hace ver las cosas de otra manera. No se puede amar lo que no se conoce, y perdón por la cursilada.

Y para despedirme, ya que estamos con Stockhausen voy a poner una obra suya que si me gusta, y que pude escuchar en su estreno en España hace algunos años (en 2009, creo). La pena es que no es una obra para verla en un vídeo de Youtube, lo suyo es estar en medio de las 3 orquestas y observar cómo el sonido va de un sitio a otro... Esto es lo que hay:


viernes, 25 de octubre de 2013

"Pequeña piececita en estilo atonal libre"

La pieza aquí presente, de título tan redundante, es un trabajo de clase, más exactamente de cuando estaba en 2º de composición (no recuerdo el año ya...), para una asignatura en la que de la mano de Juan Luis Pérez nos dedicábamos a analizar música de Schoenberg, Berg y Webern (sobre todo las primeras obras atonales) Curiosamente era una optativa dirigida sobre todo a instrumentistas que quisieran saber sobre estos autores, pero solo la cogíamos la gente que estudiábamos composición ¿Por qué sería...?

En mi caso, tenía en mente las 4 piezas de Berg para clarinete y piano (enlace: http://youtu.be/tk653iyzjRIhttp://youtu.be/1OVKbEADZTAhttp://youtu.be/rMLoriO5ZjUhttp://youtu.be/w8OdJdmtt54, aunque la verdad es que no se parece en nada).

Sobre todo me dediqué a trabajar con los intervalos, partiendo de un motivo de 6ª menor y 3ª menor ascendentes (y sus distintas inversiones). En el vídeo podréis ver que está señalado en verde clarito. Además hay otro motivo señalado en rojo (que podréis ver que está igualmente emparentado con el de 6ªm y 3ª m) Veréis que no todas las notas están justificadas ni mucho menos... bueno, era libre, tampoco creo que pase nada por eso. Y otra cosa que si me da más coraje ahora que la vuelvo a ver, es que aparece alguna que otra 8ª a distancia muy próxima... No obstante, creo que no estorba y la pieza no es tonal, que es de lo que se trataba (si alguien escucha alguna tonalidad que venga y me lo diga. No me vale "comienza con un acorde de 7ª de dominante de Re"... Y ya que hablábamos de Berg antes, esas 4 piezas están plagadas de octavas)

En definitiva, hay detalles que me gustan y otros que no, pero considero que puede tener un lugar aquí porque esa forma de trabajar los intervalos la he tenido en cuenta en otras ocasiones a partir de esta pieza. Ahí va el vídeo, yo mismo al piano:



miércoles, 25 de septiembre de 2013

Quatuor pour la fin du temps


Hoy estoy contento, acabo de conseguir un par de ejemplares de la revista Diferencias, del Conservatorio Superior de Sevilla, en la que se ha publicado un análisis que hice hace varios años de esta obra (Referencias de la revista: 2ª Época, nº 3, 2012). 
Ese fue el comienzo de una larga "amistad" porque desde entonces empecé a profundizar en la música de Messiaen y casi no he parado aún, todo gracias a la sugerencia de mi profesor de análisis de ese curso, Israel Sánchez, al que le comenté que me había comprado el CD, que estaba ojeando Téchnique de mon langage musical y poco más (que yo recuerde).

He encontrado este enlace, en el que quizás con la correspondiente clave de usuario de la página se pueda leer el artículo y otros pertenecientes a la revista: http://dialnet.unirioja.es/ejemplar/346858
Lo que no entiendo es por qué pone "Quattuor" en el título, en lugar de "Quatuor", pero bueno.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Fragmento de "El templo vacío"

Como algunos podréis saber el título proviene del poema homónimo de Leopoldo Panero. En un principio mi intención era ponerle música al poema entero, que es bastante largo. Podéis leerlo aquí:
http://poesiaabierta.blogspot.com.es/2010/03/un-poema-de-leopoldo-panero-el-templo.html

¿Pero por qué este poema?

Pocas piezas tan breves tienen una historia tan larga, o al menos, poca gente nos molestamos en soltar un rollo tan largo en referencia a algo tan corto.
Llevamos bastante tiempo intentando formar un coro.Una de las primeras obras que estuvimos tratando de montar se llamaba "No sé de dónde brota", y su autor es mi compañero de conservatorio y amigo Antonio Carretero, al cual conoceréis de aquí si me seguís con cierta regularidad. Evidentemente también es una musicalización de parte de dicho poema (adaptado como himno de la liturgia de las horas o algo así, según me ha dicho él).
Mi intención era escribir una pieza, influenciada en ciertas cosas por las "músicas silvestres", para tocarla entre él, nuestra directora Tomoko al piano y yo al clarinete.
La empecé a escribir mientras desayunaba en un bar cerca de Plaza de Armas esperando el autobús que me habría de llevar a Madrid a visitar a una amiga. ¿A cuento de qué viene contar este rollo? para empezar porque me gusta rememorar la tostada que me jamé, y para finalizar porque de ahí, sin ningún tipo de referencia auditiva externa, deduzco yo que surgió la sonoridad tan sencilla y despojada del inicio. Muy simple, pero exactamente lo que yo quería y me parecía más apropiado para la idea que me sugiere el poema.

Tardé relativamente poco en escribir música para el primer verso y la mitad del segundo:

No sé de dónde brota la tristeza que tengo. 
Mi dolor se arrodilla...

Poco a poco continué, pero con el tiempo me di cuenta de que nada de lo que hacía me convencía y que sólo esos dos versos bastaban (hay un montón de comienzos distintos, con la misma instrumentación o algunos instrumentos más). Y así se ha quedado, tal como lo escribí esa mañana en el bar. Pocas cosas más simples que ésto he hecho, pero no obstante... para mí tiene su cosita. La grabación es casera y mejorable en ciertos aspectos (sobre todo la primera nota del clarinete, bastante alta de afinación... Además de que el cantante es su propio pianista)
Para el vídeo se me ocurrió sacar algunas fotos de la partitura (sin pasar a limpio, por lo que veréis anotaciones a los márgenes) y ponerlas conforme va transcurriendo la música. Veréis que no hay indicación de compás aunque he escrito redondas tanto en clarinete como en piano. Esto es porque realmente las duraciones no me importaban demasiado, y curiosamente siempre que tocamos la pieza suele durar un minuto o poco más.
Ahí va, sed misericordiosos con los pequeños errores que hay:



En el proceso de darme cuenta de que con este trozo bastaba pensé que quizás me había confundido al tomar un poema tan largo. Así que me dediqué a buscar poemas breves, y de ahí a buscar haikus. Pero eso ya es otra historia de la que daré cuenta más adelante.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Música silvestre nº4, para 3 flautas distintas

Y por fin otra muestra más del Ciclo de Músicas Silvestres que tiene lugar en Alcalá del Río algunos fines de semana. En este caso será una improvisación para 3 flautas de diverso tipo que realizamos en el otoño del año pasado (hasta ahora no he podido cortar el audio, normalizarlo como mejor he sabido y hacer el vídeo). Los consumados intérpretes de las mismas somos Antonio Carretero, Miguel Ángel Medina y éste que escribe, el todopoderoso dueño del blog.

No es necesario que diga que no esperéis escuchar jazz, ni free jazz, ni nada de eso, que ni es la idea ni nos interesa hacerlo. Además os recomiendo que no pongáis muy alto el volumen, sobre todo si vuestros vecinos o familiares dudan de vuestra salud mental, ya que esto podría contribuir a disipar sus dudas. También puede pasar que llamen directamente a la policía. El que avisa no es traidor.

He de decir que hay un "leve" parecido con Cardiophonie, de Heinz Holliger. De hecho, creo que el oboísta que nos acompañaba en esta ocasión aprovechó para "repasarse" esa obra con la flauta:


Me ha costado muchísimo trabajo editar el audio, ya que en esta improvisación había sonidos casi inaudibles junto a otros que entran de lleno dentro de la categoría de lo molesto y casi dañino para los oídos. Finalmente, en aras de que se escuche todo (para mí las partes más suaves son las más logradas) me he cargado el crescendo que hay llegando al "clímax"... no he sabido hacerlo de mejor manera, y el caso es que la bajada de volumen se nota demasiado. No he estado muy fino.

Ahí va el vídeo:


viernes, 13 de septiembre de 2013

2ª Parte del concierto (XXXIV Feria de la Cultura)

En la entrada anterior me dejé fuera la mitad del concierto (aún no estaban todos los vídeos en internet). Aquí van todas las piezas menos una, como dije en el vídeo anterior sin tener en cuenta el orden de interpretación.

Comenzaré por el pasodoble Ateneo musical de Mariano Puig:


La Morenica, pasodoble de Manuel Carrascosa:


Por curiosidad he buscado información sobre el autor y el pasodoble, compuesto a partir de la "Jota villenera" (la original está notada en 3/8, y aquí evidentemente pasada a 2/4). Podéis informaros en el siguiente enlace: http://www.villenacuentame.com/2010/07/1964-manuel-carrascosa-garcia-hijo.html. La melodía de la jota comienza en el minuto 2'22".

Vamos ahora, como no podía ser de otra manera, con nuestro queridísimo amigo Jacob de Haan, y su Concierto de amore:


Tocamos también Orobroy con el compañero Ernesto Naranjo al teclado, pero con total sinceridad, la grabación del concierto de Hinojos es mucho mejor, así que os aconsejo que si os interesa escucharla busquéis esa grabación, mejor que la de este concierto.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Concierto de la Sociedad Filarmónica de Pilas: XXXIV Feria de la Cultura de Pilas

Y como ya dije en la entrada anterior, aquí estoy con un nuevo concierto de la Sociedad Filarmónica de Pilas, en este caso el que se celebró en el marco de la XXXIV Feria de la Cultura, el pasado 8 de septiembre. En el concierto la banda la dirige Juan Luis Monsalves Suárez, aunque creo que no está de más decir que es José Luís Bejarano quien se encarga de trabajar con los metales por separado.

Voy a comenzar, sin seguir el orden del programa con el pasodoble Gloria al Pueblo compuesto en 1932 por Perfecto Artola (1904-1992), simplemente porque es un pasodoble que me gusta mucho, además de que su autor (que da nombre a la plaza en la que está el Conservatorio superior de Málaga) me recuerda el tiempo que estuve en esa ciudad trabajando, y en la cual estuvo él de director de la Banda Municipal (información sobre el autor: http://www.guateque.net/maestro_perfecto_artola.htm)


Como anécdota diré que este pasodoble tiene un dúo de requinto y clarinete, pero en este caso no lo escucharéis así porque el requinto tuvo que irse poco antes del concierto, y su parte la toqué yo mismo con el clarinete, sacándolo a medias de oído y por deducción del papel del clarinete principal (yo llevaba mi requinto también por si acaso no venía el requinto oficial de la banda... pero no sirvió de nada porque al marcharse se llevó también todas las partituras. De hecho mi pobre requinto pasó el concierto completo tirado en el suelo encima de una carpeta) En resumen, los solos los hacemos mi compañero Ignacio y yo, ambos a los clarinetes.

Sigo con Air for Winds de André Waignein (en el programa se le atribuía erróneamente a Jacob de Haan, nuestro compositor residente, y del cual tocamos en este mismo concierto su Concerto de Amore)


El siguiente será el pasodoble Manolete, de P. Orozco y J. Ramos, que realmente fue la obra que inició el concierto:


Continúo con O mare e tu, una canción de Enzo Gragnanielo. La cantan Clara Campos y Miguel García Catalán. El arreglo para la banda es trabajo mío y es una interpretación relativamente libre de la versión de Dulce Pontes y Andrea Boccelli (básicamente añadí 4 compases de final, ya que eso de acabar con un fade out no funciona del todo en una banda)


Como dato anecdótico, importante sobre todo para mí, ya que sé que soy el único que se da cuenta de eso, diré que aquí también se notó la ausencia de requinto. Aunque tengo la costumbre de hacer este tipo de arreglos de la forma más sencilla y clara posible (es una forma de contrarrestar un número escaso de ensayos), no puedo evitar introducir algún que otro "experimento", que en este caso era un intervalo de 2ª entre el oboe y el requinto planteado de una forma un poco "rara". Al no haber requinto me quedé con las ganas de oírlo.

martes, 3 de septiembre de 2013

Música popular, enlaces a blogs de amigos y otras cosejas.

Estos dos meses, la cosa ha estado algo parada en el blog. Eso es una buena señal porque el que no ha parado durante ese tiempo he sido yo. Este mes tengo pensado ser algo más prolífico, empezando con el próximo concierto de la Sociedad Filarmónica de Pilas, que caerá aquí si no la semana que viene la próxima.

Pero la razón de esta entrada no es disculparme por vago y por no dedicarle tiempo a esto, sino enlazar aquí al blog de Jose Ángel Gallardo, Ludus Musicae, que ha tenido a bien contestarme en su blog en referencia a la última entrada, sobre música popular. Me gustan mucho estos diálogos, que son los que verdaderamente le dan vida a los blogs. Así que ahí va su enlace, y de paso el del blog de Antonio Carretero, que también se pronunció en este, y al que insto a que haga una entrada en su blog en referencia a la música popular, que sé que realmente le interesa:

http://ludusmusicae.blogspot.com.es/2013/09/respuesta-juan-maria-gomez-blog-piacere.html

http://musicasilvestre.wordpress.com/

En referencia a éste último blog, en él podéis encontrar una última música silvestre, en este caso para clarinete y tuba (con algo de percusión ocasional). Podréis escuchar algunos guiños al amigo Giacinto Scelsi (los unísonos inciertos...), y sobre todo muchos sonidos que se producen al cantar y tocar simultáneamente los instrumentos.
Como suele pasar, hay veces que la forma cojea un poco, pero hay momentos muy interesantes en los que la sonoridad general es bastante curiosa:

http://musicasilvestre.wordpress.com/2013/08/13/viaje-a-badajoz/

domingo, 18 de agosto de 2013

Una reflexión sobre la música popular

El pasado 11 de agosto, cumpliendo con la invitación de nuestras amigas Almudena Rubiales y Mar de Santos, participamos junto al grupo folclórico "El Candil" en el II Festival Folclórico "La Cebolla", de San Vicente de Alcántara (Badajoz). Durante la visita, aproveché también para ojear un cancionero y ponerme al tanto del folclore de Extremadura, sorprendiéndome a veces el parecido con algunas canciones que ya conocía de haberlas tocado con el coro de campanilleros de mi pueblo.
En el festival, además del grupo citado, participaron los siguientes grupos que voy a especificar: Agua fresca (Carcaboso), Aires del Moral (Ciudad Real) y Albahaca (Alburquerque).

El bello espectáculo de danzas y músicas populares al que asistí, solo enturbiado por los típicos problemas que causa una amplificación deficiente, suscitó en mí algunas inquietudes, que aproveché para comentar con mi amigo Antonio Carretero, presente allí como tubista del grupo (yo iba de clarinetista). Ver a los bailarines vestidos con anacrónicos trajes tradicionales bailando bailes en corro, y a los grupos cantando canciones de un mundo que si no ha desaparecido va camino de ello, me provocó cierta zozobra y lástima, y me hizo plantearme qué utilidad tiene todo eso en la actualidad, dándome la sensación de ser un recuerdo desvaído de una cosa que en su momento estuvo viva y tenía una razón de ser. Ya no estoy seguro de que siga teniendo una razón de ser.

Si me preguntaran ahora mismo, diría que la música popular ya no está viva, exceptuando ese recuerdo que unos pocos, con mucho mérito y dedicación, se empeñan en mantener vivo y lustroso mediante este tipo de iniciativas. Ha quedado como una reliquia que hay que cuidar, y las reliquias no evolucionan, se quedan quietas en el fluir del tiempo. No son organismos vivos sino residuos del pasado.

Ésta impresión, quizás pesimista, es la que me llevé. Aunque quizás no sirva de nada pensar así, y simplemente haya que dejarse llevar por la belleza y la ingenuidad de estas músicas y danzas, sin más.

Charlando con Antonio, compañero de músicas silvestres, me di cuenta de que el tema es interesante e importante y decidí hacer un coloquio escrito sobre el asunto que pronto caerá por aquí, ya que su visión, aun teniendo cosas en común con la mía, iba más allá de la melancolía y creo que puede aportar algunas ideas interesantes.

miércoles, 31 de julio de 2013

Descubrimientos, Nº 8: Knudage Riisager (1897- 1974)

No quería acabar este mes sin poner al menos una entrada, aunque sea breve, y se la voy a dedicar al compositor danés Knudage Riisager
Aún no conozco mucha música suya, pero las 3 piezas que he escuchado tienen el mérito de no haberme aburrido (criterio objetivo a más no poder)

Primavera, overture da concerto Op. 31, del año 1934: http://youtu.be/GrCEuP0O9b4 
Me gustaría llamar la atención sobre la sonoridad del inicio, un buen ejemplo de bitonalidad (la melodía de la cuerda está en Re Mayor y el resto en... no sé, no he visto la partitura) y también sobre los cantos de pájaros que se escuchan después, en flautas, oboes y clarinetes.

Comoedie Op. 21, de 1930: http://youtu.be/gnMBvnPpkEs

Y para acabar su Concierto para trompeta y orquesta de cuerdas Op. 29, de 1933, que a mí me recuerda mucho a la música de Jean Francaix:


Como aún conozco poca música suya no descarto volver con él en otra ocasión, pero por ahora nos conformaremos sólo con esta pequeña muestra de la década de los 30.

martes, 25 de junio de 2013

El clarinete contrabajo (2ª parte)

En esta entrada vamos a darle un repaso al repertorio orquestal de este instrumento.

La primera obra en la que creo que se empleó es la ópera Fervaal de Vincent d'Indy, del año 1897. Esta ópera, casi desconocida en la actualidad requiere unos efectivos instrumentales y vocales bastante numerosos. Es fácil localizar las influencias wagnerianas, tanto por la instrumentación de no mirar gastos (en especial por el uso de instrumentos de metal, un cuarteto de saxofones, un corneto...), el uso de leit motivs, la temática ensalzadora del orgullo patrio, los pasajes que suenan a Tristán reconducido...

Lamentablemente sólo he podido encontrar grabación del Prólogo de la ópera (completo), y en él no escucharemos el clarinete contrabajo, sino 3 clarinetes en La y clarinete bajo en La (instrumento muy presente en partituras de finales del XIX o comienzos del XX, pero yo aún no he visto uno). Aún así, pondré el enlace para constatar lo que he comentado antes de los leit motivs, por ejemplo cuando aparece Guilhen, la única mujer de la ópera, atención a la 9ª que hace el clarinete, descendiendo luego a la 3ª del acorde. Totalmente tristanesco. Atención también al minuto 4'42"... es una cita descarada del inicio de Tristan (la(b) faaa mi miiiib): http://youtu.be/Izyy63hT300

Y aquí algunos ejemplos de uso y escritura de clarinete contrabajo en esta obra:


Está escrito como podréis comprobar en clave de Fa y el sonido real es la 9ª mayor por debajo de lo escrito. En este ejemplo lo tenemos doblando a la 8ª inferior al clarinete bajo. Ambos hacen la primera voz de un canon en octavas. La 2ª la hacen los clarinetes doblados en la 8ª inferior por el fagot 1º. Se me ocurre que una solución posible haciendo uso de contrafagot en lugar de clarinete contrabajo (no nos engañemos, aún es un instrumento que no se ha integrado del todo en la orquesta) sería cambiar cl. bajo y contrabajo por fagot y contrafagot y la 2ª voz del canon en ese caso podrían hacerla clarinetes y cl. bajo en la 8ª inferior. Pero el caso es que en esta obra no hay contrafagot (o sarrusofón contrabajo, que también se estilaba mucho en la época), y el uso del clarinete contrabajo está más que justificado por pasajes como el que sigue (aunque no hay mucho que justificar, el compositor quería ese timbre y eso es todo) Aquí el clarinete contrabajo continua una línea melódica del clarinete bajo, y luego el bajo vuelve a retomarla en unísono (luego es la trompa 2ª la que se engarza con el clarinete bajo):

Como ya he dicho, el sonido real del clarinete contrabajo es la 9ª inferior de lo escrito (en este caso, que se escribe en clave de Fa)
La siguiente obra de la que hablaremos, con bastantes años de distancia es Lontano, de György Ligeti (1967): https://youtu.be/bnZqZmcyvvI
En el caso de esta obra, Ligeti previó que no hubiera clarinete contrabajo disponible y sus partes están escritas por defecto en otros instrumentos. Aún así creo que a estas alturas sería bastante raro escuchar esta obra sin clarinete contrabajo.

Ligeti empleó este instrumento también en el Requiem, junto a otros instrumentos de viento de similar tesitura, tales como el contrafagot, un trombón contrabajo y una tuba contrabaja.  Podremos verlo en el minuto 2'13" del siguiente enlace (no me detecta el vídeo... últimamente no va bien del todo): http://youtu.be/sa7h7TwJzaM.
Como no me gusta poner obras incompletas, ahí van los enlaces de los demás movimientos:
http://youtu.be/JWqxPp6SvMw
http://youtu.be/ApdYpaPamMs
http://youtu.be/Nu3yaMXedWo

Continuaré con Messiaen, que ya llevaba tiempo sin aparecer por aquí. En su caso, que yo sepa empleó el clarinete contrabajo en 2 obras, una de las cuales es Éclairs sur l'Au-delà de 1992, obra de la que hablé en entradas anteriores (hice una especie de análisis de oído/comentario). En esa obra podemos escucharlo sobre todo justo en el inicio de la 8ª pieza, Les Étoiles et la Gloire (aquí la entrada relativa a eso: http://apiaceresevilla.blogspot.com.es/2011/05/eclairs-sur-lau-dela-movts-7-y-8.html)

La otra obra en la que hace uso del clarinete contrabajo es su ópera Saint François d'Assise (1983) En esta ocasión, Messiaen pide una orquesta enorme en la que sólo hay 7 clarinetes: 2 requintos, 3 en Sib, un bajo y un contrabajo.
El clarinete contrabajo está empleado aquí para reforzar la zona más grave de la orquesta (junto con el contrafagot), pero no sólo para eso, sino también por su timbre. Se ve que Messiaen no quería verse "castigado" a que si quería escribir un solo en la octava más grave sólo pudiera tocarlo el contrafagot, y en su caso está bien surtido de instrumentos de tesitura muy grave, pues además del clarinete contrabajo, están el contrafagot, una de las ondas martenot, la tuba y por supuesto los contrabajos. 
Una cosa que me llama la atención es el uso de recursos tímbricos un tanto distintos de los que usa con los clarinetes en general, como por ejemplo, el sonido roto (son fendu) que podemos escuchar en los "gritos del leproso" del cuadro 3º del primer acto de la ópera, antes de la primera intervención del leproso (lo de "gritos..." es cosa mía, en la parte de clarinete contrabajo escribe: hurlement effroyable!)

Justo al inicio de ese cuadro, antes de eso, tenemos la combinación ciertamente inusitada de onda martenot y clarinete contrabajo a distancia de tono, de manera que se escucha el ataque del clarinete contrabajo, f, y la onda martenot es casi como una resonancia de ese sonido, mf:

El pasaje al que me refiero (os lo tendréis que imaginar o buscarlo en spotify, porque en youtube no está):
Partitura escrita en sonidos reales.
Es evidente que en un pasaje como éste es esencial el timbre del instrumento elegido, no solo la tesitura, un contrafagot o no hubiera funcionado o el efecto hubiera sido totalmente distinto. 

Vamos a continuar con Gerard Grisey, el cuál utilizó este instrumento en varias obras además de la que pudimos escuchar en la entrada anterior, por ejemplo Partiels, Modulations (de lo que deduzco que también en el resto de piezas de Les espaces acoustiques) o Quatre Chants pour franchir le seuil.
Con parte de esa última obra voy a acabar. Es bastante recomendable escucharla entera, yo diría que es de lo mejor que se ha compuesto a finales del siglo XX (ya que por desgracia nos quedamos sin su autor en 1998... nos quedaremos sin saber qué hubiera seguido haciendo). No descarto dedicarle una entrada en algún momento, pero no será ahora: https://youtu.be/Kjj_vNGMR2I

Y de regalo, una entrevista a la soprano Barbara Hannigan en la cual habla de Quatre chants y podemos ver los requerimientos instrumentales necesarios: http://youtu.be/eky5vUFOdjA

sábado, 22 de junio de 2013

Conciertos de la Sociedad Filarmónica de Pilas en junio de 2013

En esta entrada voy a dejar "recogidos" los dos conciertos que hemos llevado a cabo este mes. El primero de ellos en el antiguo seminario de Pilas. Una de las obras que tocamos fue Omaira, de Carlos Pellicer, con el trombonista Javier Colomer al trombón bajo. Por alguna razón absurda no puedo poner el vídeo aquí, así que pondré el enlace: http://youtu.be/1SHj5ff0Ojc.

El siguiente concierto, que no fue exactamente eso sino algo así como una performance, tuvo lugar en la Casa de la Cultura de Hinojos, el día 20 de junio. Colaboramos con los alumnos de pintura y los chavales de la escuela de música de Hinojos. No voy a extenderme mucho en esto porque en el mismo vídeo explican, mejor que como lo haría yo, de qué va el asunto.

Aquí tenemos Moon River, de Henry Mancini. El arreglo es mío. He de decir que lo hice mezclando una partitura de piano con un arreglo de coro que no me gustaba demasiado (pero era obligado porque era el que cantaba el coro con el que tocamos esta pieza la primera vez hace algunos años). Todo eso más alguna cosilla de mi cosecha. De ahí que las partes que más me gustan del mismo son aquellas en las que no había coro y en las que por tanto yo no dependía de la "no muy correcta" armonización anterior. Aún así, después de escucharla, creo que esta pieza funciona mejor con la parte cantada:


La siguiente obra es el 2º movimiento del Concierto para oboe en Re menor de Marcello, el Adagio. La solista de oboe es Juani Nuño. El arreglo es mío también. Creo que la sonoridad de la banda, y más con tanta gente, no es la más adecuada para esta obra u obras de este estilo, pero para que tocara todo el mundo y nadie se quedara mirando, lo que hice fue tomar como base (lo que sería la cuerda en la instrumentación original) al grupo de clarinetes y saxofones, tratando a todos los demás, metales y flautas como colores distintos para remarcar algunos cambios en la armonía y secciones:


El espectáculo finalizó muy flamencamente con Orobroy de David Dorantes, con Ernesto Naranjo al teclado:

miércoles, 19 de junio de 2013

El clarinete contrabajo (1ª parte)

Éste es sin duda uno de los clarinetes más costosos de encontrar en la actualidad. Perdonadme este chiste malo inicial, pero es así realmente, yo nunca he tocado uno, y ni siquiera lo he visto personalmente. No obstante existe, y lo veremos en el siguiente vídeo, que ya puse en mis entradas sobre el requinto:


Si, es el segundo instrumento que suena, aún hay uno más grave, el clarinete octocontralto en Mi bemol, instrumento bastante desusado (no conozco ni una sola obra en la que se emplee).
El clarinete contralto es un clarinete en Mi bemol, intermedio entre el clarinete bajo en si bemol y el contrabajo, no confundirlo con el octocontralto ni con el clarinete alto, todos aparecen en el vídeo de arriba)
Como demostración del clarinete octocontralto en Mi bemol, os dejaré aquí un enlace del mismo señor de arriba, al que desde aquí le doy las gracias, porque sin sus vídeos esto no sería lo mismo: http://youtu.be/ilXI7Z8oUzo
Y aquí otro enlace más en el que se ven el contrabajo, el octocontralto y una cosa que no sé si realmente será audible para seres humanos o se usará como reclamo de ballenas y elefantes, un clarinete octocontrabajohttp://youtu.be/zChvQCEZnYo

El clarinete contrabajo es un instrumento afinado en Sib, de forma que suena a la 8ª inferior de un clarinete bajo, dos octavas por debajo del clarinete soprano en  Sib. Si habéis visto el enlace anterior y el vídeo habréis comprobado que hay básicamente 2 modelos en este instrumento, uno conserva la forma del clarinete bajo, pero bastante más grande, y otro enrollado como un contrafagot:

En esta imagen podemos ver los 2 modelos de clarinete contrabajo citados, y a nuestra derecha, un contrafagot, instrumento de la familia del fagot, de lengüeta doble, equivalente en tesitura a nuestro protagonista.
Como sabréis el clarinete es un instrumento transpositor, es decir, que cada miembro de la familia está afinado en una altura distinta y conservan todos las mismas digitaciones, de manera que en las partituras, una cosa es lo que se escribe, y otra es el sonido real, que dependerá del instrumento (exceptuamos por supuesto el clarinete en Do, bastante desusado). En el caso del clarinete contrabajo, la nota más grave escrita es ésta, contando con que el instrumento tenga las llaves necesarias:

Así la escribiría yo, sin tener en cuenta una convención consistente en escribir las notas más graves en clave de fa (al igual que se hacía antiguamente con el clarinete bajo). El problema de esta convención es que es algo ilógica, pues esta nota de arriba, en clave de Fa se escribiría así (esto lo he visto en la obra de Grisey de la que hablaré más adelante):
Una vez empezamos a mezclar ambas claves, no se corresponderían, pues como veis esta nota escrita en clave de Fa es realmenta la 8ª inferior de la de arriba. En cualquier caso, el sonido real que produce el instrumento es esta nota:
(Un problema similar se da en las partituras de clarinete bajo y en las de trompa hasta entrado el S. XX. En el caso de la trompa en Fa, la clave de Sol se transportaba una 5ª hacia abajo, y cuando se escribía en clave de Fa, se transportaba una 4ª hacia arriba. Algo que me parece innecesariamente arbitrario y confuso)

Ese Si bemol es la nota más grave del instrumento contando con que este disponga de las llaves necesarias (quizás haya modelos que no dispongan de ellas, como suele pasar con los clarinetes bajos, pero ya digo, no lo sé...)

Es interesante ver que es quizás más fácil encontrar repertorio para clarinete contrabajo solo que para requinto (sólo encontré una obra para requinto solo, la de Scelsi)
Y con una obra de Giacinto Scelsi, quería comenzar este paseo por el repertorio: Maknongan, escrita para cualquier instrumento de tesitura grave. Tengo versión en cd para clarinete contrabajo (las obra completa de Scelsi para clarinete (http://www.diverdi.com/portal/detalle.aspx?id=3331, esto quizás sea publicidad, pero me da lo mismo)
Aquí está: https://youtu.be/h5zwLzXAcXs

La siguiente obra que mencionaré es Anubis, Nout, de Gerard Grisey (http://www.tallersonoro.com/anterioresES/04/index.htm), escrita para el clarinetista bajo Harry Sparnaay (con el que tuve el honor de comer torreznos en un bar de Tres Cantos, después de un concierto suyo al que asistí. Esto no aporta nada al asunto, lo sé... pero me gusta recordarlo) La obra es original para clarinete contrabajo en Si bemol, pero hay también versiones para saxofón barítono o bajo. Las dos piezas están escritas a la memoria del compositor Claude Vivier, que murió asesinado en 1983, amigo de Grisey (http://apiaceresevilla.blogspot.com.es/2014/09/claude-vivier-1948-1983.html). Sus títulos aluden a los dioses Anubis, el encargado de vigilar la balanza en la que se pesaban los corazones de los muertos, embalsamar a los faraones y guiarlos, y Nut, la diosa del cielo, protectora de los muertos, que los ayudaba a renacer en el Más Allá. Si leéis el enlace que he puesto arriba, centrado sobre todo en las versiones saxofonísticas de la obra veréis que según el clarinetista Jean- Noel Crocq, que trabajó con Grisey, Anubis representaría la muerte violenta y Nut, por el contrario, la muerte "maternal", como alivio. Sin más, voy con los enlaces a Spotify (no hay vídeos completos en youtube de esta obra por ahora):
https://open.spotify.com/track/2ehx8Ip4snJLe1TEc4LX0u
https://open.spotify.com/track/6kFfQFXkvVxkUnLi2UZrNR
Rebuscando en la página del IRCAM podemos encontrar algo de información (en francés) sobre esta obra. Me entretendré en traducir la nota del programa, escrita por lo que entiendo por el mismo Grisey (por mis intereses más me valdría haber estudiado francés que inglés...):
Anubis: El dios con cabeza de chacal negro. Es el inventor del embalsamamiento cuyo rito resucita a Osiris y participa en los juicios de las almas. Los griegos lo asimilaron a Hermes.
Nut: Largo cuerpo de mujer desnuda, azul y constelado de estrellas, las extremidades en arco, las manos hacia el Oeste y los pies hacia el Este. Es la bóveda celeste, la noche egipcia y la madre del sol. La encontramos a veces en el interior de los sarcófagos en los que recubre y protege los cuerpos momificados.
El material de estas dos piezas está constituido por un espectro armónico invertido (subharmónico) para Anubis y un espectro armónico para Nout así como una transformación de las duraciones desde lo previsible a lo imprevisible y viceversa.
La forma consiste en una especie de polifonía de los materiales cuya puesta en fase provoca los diferentes paroxismos de la pieza. Los insertos (inserts en el original) melódicos y rítmicos dialogan a dos niveles; macrofónico (melodías de alturas inharmónicas) y microfónico (melodías de timbres desde el interior mismo del espectro del instrumento)
Gérard Grisey, Programme des Journées de la composition, Hommage à Gérard Grisey, 1999
Es curiosa la relativa proliferación que se ha dado de un tiempo a esta parte de obras para instrumento de tesitura grave o muy grave. La explicación que yo le daría a ese asunto es que estos instrumentos te permiten hacer algo que los congéneres de tesitura media o aguda no te permiten con la misma facilidad ni de forma tan clara. Las notas graves del clarinete contrabajo tienen gran número de armónicos en lo que sería la zona central y aguda del piano (y obviamente la sobreaguda), al contrario que los instrumentos que se mueven en  la tesitura media, cuyos armónicos son agudos o sobreagudos. Esto permite que en estos instrumentos tan graves se pueda controlar de una forma muy patente el timbre, mediante bisbigliandi, distintas aperturas bucales modificando la resonancia de la nota, producción de multifónicos, "sonidos rotos", hacer sonar el armónico y la fundamental simultáneamente (como en Nout) y otros muchos recursos (básicamente esas "melodías de timbres desde el interior mismo del espectro del instrumento" de las que se habla arriba). Todo eso es, por supuesto, factible en un clarinete soprano en Si bemol, pero carecería de la sensación de profundidad, amplitud y autosuficiencia que te da un clarinete contrabajo tan solo tocando una sola nota (imaginad Nout tocada con un clarinete en Si bemol... aunque para empezar no se podría porque faltan notas en el registro grave)

La siguiente obra que voy a poner es A Pierre- Dell'azzurro Silenzio. Inquietum para flauta baja, clarinete contrabajo y electrónica en vivo, de Luigi Nono:



Y con esto acabo por ahora, pronto hablaré del uso de este instrumento en la orquesta, en las bandas y en más música de cámara.